El lunes pasado por la mañana, me desperté con un mensaje de WhatsApp que sabía que llegaría. Mi amiga, madrina y comadre Raquel Ester Fernández-Vigil—Obbá Kedún se unió a los espíritus por la madrugada. No fue inesperado. Nació en 1929 y llevaba dieciocho meses luchando contra el cáncer, y su sobrina me contó que luchó hasta el final, aferrándose a la vida. Eso suena a Raquel. No era alguien que soltara nada fácilmente. No estoy del todo seguro de cuándo conocí a Raquel, pero probablemente fue en 1997. En ese momento, visitaba regularmente la casa de un obbá en Buena Vista, en el Municipio Playa, y ella era su oyugbona. Cuando trabajábamos juntos en ceremonias, ella mantenía todo en movimiento. Anticipó el siguiente paso. Se dio cuenta de lo que había que hacer antes que nadie. Siempre estaba en movimiento. Clara de mente, dura y profundamente conocedora, Raquel encarnaba muchas de las mejores cualidades de la religión. Estaba arraigada en la tradición de La Habana, pero rara vez habl...
Who is Lukumí Babalú-Ayé? Santería's San Lázaro? Asojano Arará?